lunes, 27 de septiembre de 2010

Gym

No lo vio en sueños.
Se dibujo en sus realidades.
Mientras su cuerpo, cansado se rendía,y sobre la colchoneta la fuerza perdía.
El se sentó al frente, con su gran sonrisa, y ese rostro que por curiosidad, ella vio antes; sin que nadie lo supiera, sin que el la descubriera.

El era un espejismo,una bocanada de aire,una camisa naranja, que la atención logro robarle.

Era un cualquiera, como todos; pero no se parecía a ninguno,jamás pretendió actuar con doble intención, solo descansaba de la acción,tomaba aire, para recuperar el control, del latido intenso de su corazón.

Ella, un poco tímida, se dispuso a ejercitar su sonrisa,sin esperar nada a cambio; con la intención de generar una buena impresión,sin ninguna clase de pretensión; quizá podría ser el inicio de una conversación; un gesto de interacción, o una dulce despedida; la mejor forma de terminar el día después de una extenuante rutina.

Mil sonrisas, se intercambiaron brevemente ,entre aquellos dos extraños mientras corrían los meses; el tiempo paso tan rápido como una maratón y ninguno tuvo el valor; de acercarse lo suficiente, como para entablar alguna conexión, construir una conversación.

Ella un día, en la misma escalera que por primera vez lo vio, sus guantes olvido,
Y el los recogió; a la espera de volver a verla montada en la bicicleta; robandole horas, a las pesas, empeñado en reunir las palabras correctas para ser dichas en aquella fecha; cuando se tropezaran en la puerta.

Los guantes se hicieron, sus más fieles compañeros; juntos, fantaseaban con el regreso de su dueña;mientras se extinguía la esperanza,en medio del recuerdo vago de las palabras,que esperaban ser pronunciadas con ansias.

Ella, no volvió nunca, por lo que el decidió cuidar de sus guantes;probárselos, para decidir así, si podría usarlos... cuando introdujo su mano; encontró un pequeño pedazo de papel; que desenvolvió y lentamente leyó:

Extraño:

Agradezco los días que iluminaste mi vida con tu sonrisa,
Lamento, el hecho de nunca tener el valor,de presentarme, acercarme, o murmurarte.
Me hubiera encantado,gastar un par de horas contigo; pero falle al buscar la excusa perfecta, para permanecer cerca.

Te Dejo mis guantes, para ser en ti un recuerdo constante; la firme promesa de volver para encontrarte;Cuídalos, que cuando menos lo imagines, volveré por ellos, estaré contigo.

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